30 DE AGOSTO: QUIERO DESARROLLAR MIS DONES CON LIBERTAD, PARA LLEGAR HASTA TÍ.

Mateo 25, 14-30 “Al que tiene se le dará y le sobrará”.

Es bueno saber que Dios nos habla con la verdad. Al que tiene se le dará y al que tiene poco se le quitará. Y nos viene la pregunta y ¿donde queda nuestra fe? Si tengo poco me lo quitan y si tengo suficiente me darán de sobra. Pero en realidad lo que debemos analizar es ¿a qué se refiere Dios con esta frase?

Y tal vez, se refiere a la manera en que utilizamos nuestros dones y talentos. Sí, ¿utilizo lo que soy y lo que tengo, en mi? O ¿lo utilizo para ayudar a los demás? Dios no está peleado con aquel que tiene, no, sino en la manera en que aplica lo que tiene.

El Espíritu Santo viene y nos da sus dones, la sabiduría, la inteligencia, el consejo, la fortaleza, la ciencia, la piedad y el temor de Dios. Nosotros aprendemos a descubrirlos en nuestra persona y en la medida que nos damos cuenta los compartimos con los demás. En esta historia el dueño del campo, que va a salir de viaje, le da a sus 3 empleados algunos denarios, que era la moneda en aquel entonces. Al primero le da 10, al segundo le da 5, y al tercero le da solo 1. Lo hace según él ha visto la capacidad de sus empleados. Al regreso del amo, los dos primero han multiplicado su capital y se lo entregan, sin embargo el que tiene 1, solo le regresa 1, no lo multiplica.  Por supuesto que es amonestado. Pero, ¿por qué?  porque éste no se arriesgó, no invirtió, tenía más miedo de su jefe que de darle cuentas a su regreso sobre el resultado de su dinero y prefirió enterrarlo bajo tierra.

¿Qué tipo de persona eres tú? ¿La que usa sus talentos o la que los entierra en la obscuridad de su miseria?

Dios nos ha regalado estos dones para que los usemos al servicio de nuestro hermano, para que vivamos las obras de misericordia, para que logremos resultados positivos con lo que somos y que nos llevan a cosechar buen fruto. Y este fruto no es otro que el amor por nuestros semejantes, el estar ahí para cuando alguien necesita de nuestra amistad, de nuestro apoyo, de nuestra bondad y misericordia y si nosotros, no nos atrevemos a desenterrar nuestros dones, nunca vamos a poder salir adelante. Vamos a estar también enterrados sin saber qué hacer con nuestros talentos.

Dios nos hizo a imagen y semejanza de su Hijo amado, y estamos llenos de cualidades. Solo hay que aprender a desarrollarlas, aún si cometemos errores, es mejor intentar que quedarnos viendo nuestra vida pasar entre fracasos y desengaños que nos impiden dar los frutos que Dios espera de nosotros.

Propósito de hoy: Padre de amor, ayúdame a aprender a desarrollar mis talentos, mis dones y  mis virtudes, para alcanzar la plenitud de tu amor, para lo que fui